miércoles, 11 de febrero de 2009

"Sweet Toronto" (D.A. Pennebaker, 1971)

En plena época hippy el festival de Woodstock pareció devolver la independencia y la rebeldía juvenil a la música rock,mucho tiempo perdida enmanos de ejecutivos sin escrúpulos. Deseando repetir semejante evento se organizó otro festival en la ciudad canadiense de Toronto para septiembre de 1969. Aunque el nombre hacía presagiar otro lodazal lleno de hippys retozando y oyendo música psicodélica (el título oficial era "Festival de la Paz") la verdad es que se apostó, de forma sorprendente, por contratar grandes clásicos del rock and roll, muchos de ellos en horas bajas, como Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Bo Diddley y Little Richard. Ello lo convertía en un evento a la altura de los grandes festivales de los años 50 y reclamo para los nostálgicos y para los nuevos rockers, sobre todo moteros Ángeles del Infierno que fueron allí a centenares incluso desde Estados Unidos (también tocaba su ídolo de entonces, Alice Cooper). Además el cartel se completaba con grupos más acordes con el espíritu hippy como Los Doors, Chicago Transit Authority o la Plastic Ono Band (con John Lennon, Yoko Ono y Eric Clapton) por lo que la asistencia de los amantes del LSD estaba asegurada. El concierto empezaba de día y debía durar doce horas pero entre bastidores no había espíritu de paz en absoluto. Lennon, absolutamente dominado por su esposa Yoko, insistió en que él debía tocar despues de Lewis, Diddley y Richard, algo ridículo pues él los había idolatrado en su etapa rocker. El calzonazos se salió con la suya como un niño con una rabieta pero no pudo soportar la presión de su estupidez y, cuando salió de cerrar la discusión con Little Richard, vomitó sin parar ("Por dentro estaba lleno de mierda", como reconoció él mismo). Los Transit abrieron el festival y luego salió Bo Diddley, calentando al público y adelantando un poco lo que vendría despues. Entonces apareció Jerry Lee Lewis, siempre cabreado cuando no es cabeza de cartel y tocando mucho country de principio para fastidiar a los más marchosos. De todas formas, encendiendose poco a poco, encandiló al público que lo conociá y, sobre todo, a los que no que ya no borrarían su imagen desafiante desde el piano mientras vivieran. Tras él Chuck Berry. Berry, siempre lejos de polémicas, toco de principio a fin con su fuerza habitual, interpretando todos sus clásicos y haciendo su paso del pato para euforia de los presentes. El listón estaba muy alto pero ahora venía Little Richard. Estaba cabreado con Lennon y quería hacerselo pasar mal si tenía que salir tras él por lo que se atavió con un traje de espejos, amplificó los sonidos al máximo, cantó sus éxitos mejor y más rapido que nunca, se subió al piano de un salto e invitó a la gente a subir al escenario a bailar. Cuando terminó el público estaba tan enloquecido que querían que siguiera tocando para siempre. Lennon estaba en un aprieto. Salió sin apenas voz suficiente para hacer callar a la gente que aun pedía más a Richard. Timidamente intentó acallarlos con algunos temas clásicos del rock and roll, pero era soso y encima Yoko Ono no paraba de hacer el gilipollas sobre el escenario, a modo de performance artística, cubierta con una sábana. Cuando la loca cogió el micrófono para soltar unos berridos de cerdo abierto en canal la gente ya no pudo más y empezaron a abuchearlos y a tirarles cosas. Tuvieron que largarse con el rabo entre las piernas. Los Doors tenían que cerrar el festival pero su cantante, Jim Morrison, mucho más inteligente y respetuoso, esperó a que las cosas se calmaran, hizo un pequeño homenaje a los clásicos que le habían precedido en escena esa noche e hizo un concierto bastante bueno. Durante ese día un cineasta hizo un documental del concierto llamado "Sweet Toronto" que se estrenó en cine dos años despues, nada menos. Tras un comienzo prometedor (los títulos de crédito y los primeros minutos a base de Harley Davidsons y Bo Diddley) en seguida se hace evidente que no conoce quién son los grandes pues pone solo, a modo de muestra, una canción de Lewis, otra de Berry y otra de Richard. En cambio da practicamente entero el concierto de la Plastic Ono Band y nada de los Doors. Esto lo convirtió en un tostón tan insoportable que se retiró del mercado en pocos meses. De todas formas se veía que era un documento excepcional y se reedito el material filmado por Pennebaker, años despues, con el título de "Keep a-knockin´". Ahora se ponía más énfasis en las actuaciones de Jerry, Bo, Chuck y, sobre todo, Richard y desaparecían completamente las imágenes de la actuación de Lennon y señora.

Little Richard canta y toca el "Lucille" durante el festival para asombro del personal.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Y por lo que cuentas el festival debió llamarse con más rigor "Soso Totonto".

Calígula dijo...

Rocket, reconoce que eres un integrista islámico en asuntos de rock. Si te sales un pelo del tema se te nota la mala hostia. Pero largas muy bien ... ¿Te los cargas también?

Jua, ja, ja, ja. Seguro que en el festival de Torremolinos en vez de medio sobrio ibas ebrio y medio.

Jesus el Rocker dijo...

Iba puestecillo si, pero tu me has visto más aun.