lunes, 15 de diciembre de 2008

Notting Hill, 1958

La banda de Teddy boys, los Dons, posa antes de marchar a armar gresca a Notting Hill.

En el Londres de los primeros años 50 los transeuntes se vieron sorprendidos por la irrupción de una tribu urbana, los Teddy boys, que en seguida destacaron por su actitud delictiva que contrastaba con su elegante forma de vestir. Ya en 1954 mataron a un chico a porrazos porque se había reido de su aspecto y la prensa sensacionalista de encargo de demonizarlos como la nueva lacra de la sociedad. Los teddys fueron creciendo en número y adoptando el rock and roll como su música oficial, a la vez que radicalizaban su actitud, cada vez más intolerante ante otros estilos musicales, estéticas y razas. Fue por esto y por disputas territoriales que en un viernes de agosto de 1958 un grupo de unos 350 teddys atacaron con cadenas, barras de hierro, cuchillos de cocina y las enormes hebillas de sus cinturones de cuero a las bandas de negros e hindúes que pululaban por el barrio de Nothing Hill, hiriendo de gravedad a 5 personas y destrozando varias casas. La prensa lo calificó como los primeros incidentes racistas de la historia de Inglaterra, aunque en realidad la base estaba en las peleas entre las proto-tribus urbanas. Al dia siguiente los negros e hindúes se reorganizaron y contratacaron incluso con cocteles molotov extendiendose los incidentes al vecino barrio de Notting Dale. Los disturbios duraron 3 dias más, hasta el lunes, porque grupos racistas de ambos lados vinieron de todo Londres para unirse a la gresca, tiempo en el que fueron arrestados más de 100 bribones, entre teds, hindúes, nazis y negros. El fin de semana siguiente se reprodujeron los incidentes aunque más atenuados, durante todo este tiempo hubo centenares de heridos, muchos de ellos policias que intentaban evitar males mayores. En el juicio hubo sentencias de hasta 4 años para algunos pero ello no impidió que desde entonces las comunidades blanca y negra del barrio ya no se lleven tan bien como antes.


Reportaje partidista y manipulador donde los haya sobre los disturbios.