lunes, 15 de diciembre de 2008

Confederación

Mediado el siglo XIX, en los Estados Unidos el gran debate político giraba en torno a la abolición o no de la esclavitud. La tensión entre los estados norteños (abolicionistas, con apenas mano de obra esclava) y los sureños (esclavistas, que basaban su economía en el trabajo de los negros) fue en aumento hasta el punto que en 1859 John Brown intentó una sublevación general de los negros. Fracasó, siendo ejecutado en Virginia, pero ello le convirtió en un martir de su causa. En 1861 el abolicionista Abraham Lincoln tomó posesión como presidente de Estados Unidos con la clara intención de no respetar las libertades estatales que, en cuanto a legislación, tienen los diferentes estados del país, para declarar ilegal la esclavitud en los estados sureños. Ante ello se constituyeron los independientes Estados Confederados de Norteamérica (Carolina del Sur, Florida, Mississsippi, Alabama, Georgia, Louisiana y Tejas) con Jefferson Davis como presidente. La guerra de Secesión era inevitable y comenzó en 1861. La crueldad y falta de caballerosidad del norte (ellos inventaron los campos de concentración) hizo que al sur se unieran Virginia, Arkansas, Tennessee y Carolina del Norte. Más tarde Missouri y Kentucky tambien apoyarian al sur. La Confederación tenía mejores soldados y mandos (El General Robert E. Lee sería el mejor oficial de la guerra) pero el norte contaba con una superioridad numérica e industrial aplastante, lo cual les llevó a la victoria ante los rebeldes en 1865. Lincoln apenas pudo disfrutar del éxito pues fue asesinado solo doce dias después de terminar la guerra por el actor sudista John Wilkes Booth. 636.000 personas hubieron de morir para que la esclavitud quedara abolida pero eso no significó, ni mucho menos, una mejora en el nivel de vida de los negros. Sin trabajo en el destruido sur hubieron de emigrar a las ciudades del norte donde fueron tratados de peor forma que por sus paternalistas amos sureños. La segregación, de hecho, no fue abolida oficialmente en Estados Unidos hasta... ¡1969!. La adopción por parte de la estética rocker de la bandera Confederada (con las trece estrellas que simbolizan los trece estados sureños y que ha recibido diversos nombres: “El emblema impoluto”, la “Navy Jack” o “Dixie”) no se basa estrictamente en postulados racistas (que los hay, no nos engañemos), recordemos la idolatría que se siente por artistas de color como Chuck Berry, Little Richard o Fats Domino. El sentido mayoritario que se le debe dar es doble, por un lado de símbolo de rebeldía ante lo establecido, no obstante los sureños eran llamados durante la Guerra Rebs (diminutivo de Rebeldes) y por otro de reconocimiento al lugar de origen de la música en que se basa su sub-cultura: el country, el Rhythm & Blues, el rock & roll y el rockabilly proceden de los gloriosos estados del Sur.

¿No se os ponen los pelos como escarpias?