miércoles, 16 de abril de 2008

Jerry Lee Lewis (Ferriday, 1935)


Creció cantando gospel en las iglesias de su Louisiana natal y pronto demostró tal don para tocar el organo parroquial que sus padres, pobres, hipotecaron la casa para comprale un piano (ese talento debía ser familiar, pues era primo de otros cantantes de éxito, como Carl McVoy, Mickey Gilley, y de su primer bajista. Otro primo suyo y su némesis es Jimmy Swaggart, pionero de los telepredicadores pero también buen pianista). Autodidacta genial, a los ocho ya había aprendido a tocar por si solo (decía Jerry que sus dedos tenían "cerebro propio"), y a los 15 años ya era profesional del piano tocando en bares y en una emisora local de boogie-woogie y country-swing, géneros que mezclaba con el gospel entre el que se había criado. Pero entonces se descubrió que había seducido a la hija de un predicador itinerante y fue obligado a casarse, aunque la separación sería casi inmediata. Para alejarle de este comportamiento salvaje y de los prostíbulos y tugurios que gustaba frecuentar, su madre le envió a estudiar la Biblia a la Asamblea de Dios de Waxahachie (Tejas), de donde fue expulsado por sacrílego al tocar en plena misa una versión boogie-woogie del "Mi Dios es verdadero". De vuelta a casa, incorregible, se casó nuevamente (antes de que los papeles del divorcio de su primer matrimonio estuviesen listos) y se puso a trabajar como vendedor ambulante de máquinas de coser. Pero odiaba ese empleo y empezó a tocar en los juke-joints, animados bares de negros, siendo el más habitual el Haney´s, que pertenecía a un tío suyo. Con la seguridad y arrogancia que le caracterizaría toda su vida, hizo las maletas y se marchó con la intención de triunfar directamente desde las más cercanas mecas musicales, el festival Lousiana Hayride, en Shreveport primero, y las compañías discográficas de música country de Nashville después, siendo rechazado sistemáticamente. Aquí, encolerizado y bebiendo para olvidar en un club ilegal, fue arrestado y se libro de ir a la cárcel de milagro. Volvió a casa, pero tras grabar el mediocre single autoproducido, "If I ever needed you" (1954), Jerry decidió marchar a hacer una audición en Sun Records. Para ello cargó, como cada mañana, los huevos del gallinero familiar para venderlos, pero ese día se los colocó todos a un supermercado y condujo los 500 kilómetros que le separaban de Memphis. Allí, el petulante muchacho les dijo que podía tocar el piano como Chet Atkins, y aunque Atkins tocaba la guitarra entendieron lo que quería decir. En esos estudios se estaba gestando todo el rock and roll en esos momentos y se le aconsejó al chico que derivara más hacia ese estilo. Hizo caso y con una improvisada pero caliente versión de "Crazy arms" (1957) tuvo un tremendo éxito. Aun así se empleó un tiempo como músico de estudio en Sun y como pianista más o menos fijo de la banda de Billy Riley, The Little Green Men, hasta que llegó su gran bomba "Whole lotta shakin´ goin´ on", en una toma y sin saber que la grabadora estaba en marcha (es por eso que en momento dado habla, en vez de cantar, pues olvidó la letra, y que el tema acaba en ese súbito y triunfante final). A pesar del escándalo que produjo la letra ("muévelo nena") se vendieron más de un millón de copias, llegó al número dos de las listas. De la noche a la mañana Jerry se convirtió en una estrella, gracias en parte a su tremebunda actuación televisiva en el programa de Steve Allen, tocando el piano de forma casi demoniaca, cantando mirando al cielo de modo mesiánico y dando una patada a su silla, enviandola volando a bastidores. Las increibles canciones que siguieron lo confirmaron en la cima haciéndole sombra al mismísimo Elvis: "Great balls of fire", "High school confidential" (1958) -apareciendo como estrella en una película homónima, al igual que ya había hecho en el film "Jamboree"-, "Breathless" o "Lovin´ up a storm" (1959). Jerry (que se hacía llamar El Asesino ahora) cantaba bien, tocaba el piano mejor y más espectacularmente que nadie (con las manos -inigualable su técnica con la mano izquierda-, con los pies, con el culo, subido encima, ...en fin, practicamente un punk) y tenía una personalidad rebelde e iconoclasta que hacía que nunca se supiera como iban a acabar sus fantásticas actuaciones. Como ejemplo su famosa anecdota de cuando se vió obligado a tocar antes que Chuck Berry y le pegó fuego al piano mientras le decía a Berry "¡Supera esto hijo de puta!". Pero claro, es el sino de los rockers clásicos, en la cima de su carrera, durante una gira por Inglaterra, se destapó su escandalosa vida privada: Se acababa de casar, por tercera vez... con su prima Myra, ¡De 13 años! Le acusaron de pederastia, e incluso de bigamia, y se le rescindieron todos los contratos. Se negó a cambiar de imagen y a pedir perdón publicamente, por lo que se pasó a la filial de Sun, Phillips International, para grabar rock and roll intrumental, una versión del "In the mood" (1960), escondido bajo el pseudónimo de The Hawk (El halcón). El truco no funcionó, y con todas las puertas cerradas se vió obligado a volver a tocar en tugurios de mala muerte para alimentar a su esposa y al hijo que tuvieron poco después, el cual, para rematar la tragedia, murió ahogado en la piscina de su casa cuando solo contaba con tres años de edad. Poco a poco se fue olvidando el escándalo y, tras grabar algún dueto con su hermana pequeña Linda Gail, otra pianista de talento que ya había aparecido actuando en la televisión, le fue bastante bien con sus versiones del "What´d I say" (1961) de Ray Charles o del "Sweet little sixteen" (1962) de su némesis Berry. Firmó un contrato de cinco años con discos Smash, una filial de Mercury. Fue una época en la que se dedicó a experimentar un tanto pero sin olvidar hacer sus salvajes rocanroles. A los hechos me remito: "Teenage letter" (1963) y "I´m on fire" (1964) son temas dignos de su época en Sun y el cúlmen fue su tremendo álbum de versiones "The return of rock" (1965), con tres temas de, otra vez, Berry. Ese año volvió a Inglaterra donde se le había perdonado y se le consideraba uno de los más grandes, haciendo un antológico especial de televisión. Pero como en Estados Unidos seguía olvidado, el Killer se fue orientando cada vez más hacía la música country, siguiendo el ejemplo del reciclado Conway Twitty, campo en la cual consiguió algunos éxitos, destacando "Another place, another time" (1969) o "Drinkin´wine spo-dee o´dee" (1973), solo o en compañía de Linda Gail, aunque entre medio debemos destacar otro magnífico LP de versiones de rock & roll: "The Killer rocks on" (1972). Reposó su actitud pública, no así la privada ya que una vez que Myra le abandonó volvió a casarse otras cuatro veces, y con la parca pesiguiéndole constantemente y tocándole de refilón, matando a su otro hijo, de 17 años, en accidente automovilístico y a dos de sus esposas en circunstancias cuanto menos extrañas. También se agudizó su obsesiva adicción a las armas, protagonizando peligrosas anécdotas como cuando disparó a su bajista o cuando asaltó, revólver en mano, la mansión de Elvis; y al alcohol y a las pastillas, siendo su momento más bajo cuando su primo Swaggart, el predicador, le tuvo que bajar del escenario casi en coma. Ese mismo año, decidido a salir del hoyo como fuese, ideó el marrullero truco de editar un álbum llamado "Duets" (1979) en el que dejaba entrever que era el Elvis recién muerto quién le hacía las réplicas en las canciones, dando pábulo a los rumores de que estaba vivo o que él tenía las grabaciones perdidas. La realidad es que era el imitador Jimmy Ellis, pero la artimaña funcionó y se vendió bien, siendo un disco sensacional, por otra parte. Bastante recuperado, se reunió con sus amigos Roy Orbison, Carl Perkins y Johnny Cash para el LP "Class of 55´" (1986), especie de remake de aquella inolvidable sesion improvisada de El Cuarteto del Millón de Dólares de 1956 (ver artículo en este mismo blog), pero con Orbison sustituyendo a Presley y con un killer ya con menos prepotencia. Con la famosa película sobre su vida, "Gran bola de fuego" (1989) su figura como rockero volvió a revalorizarse y Jerry aprovechó el tirón, algo muy necesario por sus continuos problemas con hacienda, buitres que le habían embargado todos sus coches. Por desgracia es un bebedor compulsivo de tequila y su salud esta muy resentida en la actualidad como consecuencia de ello, pero de vez en cuando parece resucitar milagrosamente, haciendo actuaciones memorables, si su úlcera sangrante crónica (que ha estado a punto de llevárselo a la tumba varias veces), sus constantes matrimonios y su parkinson se lo permiten (su último bajista murió asesinado en Memphis mientras cumplía su trabajo de guardia de seguridad). Por su parte Linda Gail abandonó casi por completo el country para dedicarse al rock and roll, y en ocaciones actuando junto a otras dos hermanas, haciéndose llamar Las Lewis 3. Ahora es una figura activa y respetada en el mundo rockin´ mundial a la que no es raro ver de telonera de su hermano.
Músicos: Jerry Lee Lewis (voz y piano), Roland Janes, Scotty Moore, Brad Suggs, Kelton Herston, Hank Garland, Harold Bradley, Ray Edenton, Jerry Shook, Jerry Kennedy, Dale Sellers. Pete Wade y Chip Young (guitarra), Billy Riley, J.W. Brown, Bob Moore, Robert Stevenson, George Webb, Albert Jackson, Lee Lotner, Butch Owens, Floyd Chance y B.B. Cunningham (contrabajo), James Van Eaton, Buddy Harman, Russ Smith, Robert McGhee, Jerry Carrigan y Morris Tarrant (batería), Bill Strom (batería, bajo y órgano), Shirley Fisk y William Seltz (órgano), Kenneth Lovelace (violín), Pete Drake y Lloyd Green (steel guitar), Martin Willis, Boots Randolph, Luke Wright y Bill Justis (saxo), Charlie McCoy (xilofón), Byron Bach, Brenton Banks, George Binkley III, Marvin Chantry, Stephen Clapp, Albert Coleman, David Darling, William Fitzpatrick, Solie Fott, Lilian Hunt, Martin Katahn, Sheldon Kurland, Martha McCrory, Buddy Spicher, Samuel Terranova, Gary Vanosdale y Stephanie Woolf (sección de cuerda) y The Nashville Sounds, Joe Babcock, Dolores Dinning Edgin, Millie Kirkham, Ricky Page, Hurshel Wiginton y Trish Williams (coros).


"Great balls of fire", ¡Vaya tio!